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Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción
 


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Se encuentra usted en la Parroquia de la Virgen de la Asunción. Se comenzó a construir “por los años de 1329, cuyo solar eran unas casas que para dicho fin se compraron”. El Templo presenta diversas modificaciones que se han ido produciendo a lo largo de los años y que han dejado elementos arquitectónicos propios. Consta de tres naves separadas por arcos de medio punto que tienen soldaduras, capilla mayor, dos capillas laterales, con hermoso artesonado también, y tribuna a los pies de las naves. Dos puertas permiten el acceso: la llamada puerta del Castañar que tiene arquivoltas, columnas sogueadas y encima un rosetón de complicada tracería gótica, y la puerta que se encuentra al Norte, más sencilla que la anterior, con baquetones y hojas góticas bastardas. Los escudos de los Zúñigas campean por el interior del templo.

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Retablo Mayor
RETABLO MAYOR
Está perfectamente encajado en la estructura arquitectónica del Templo, pertenece al estilo barroco (S. XVIII). "Se hizo en el año de 1756 y costó cerca de 20.000 reales Está dentro de los cánones de la plástica de la Contrarreforma y la iconografía posterior al Concilio de Trento. Las hermosas columnas del cuerpo central, de enorme plasticidad, se nos muestran cubiertas de ornamentación vegetal e incorpora rostros de ángeles en sus fustes y en las ménsulas de sus pedestales. Esta decoración inunda de lujo todo el retablo. Los ángeles, que airosamente aparecen encima de las columnas, nos sumergen en la teatralidad del barroco. La Virgen de la Asunción en el centro del retablo, está acompañada por San Francisco y San Antonio, con su mirada nos dirige al tema trinitario: La paloma del Espíritu Santo y por fin el Padre Eterno que, desde las alturas, preside el retablo y todo el espacío sagrado del Templo.


EL CRISTO DEL OLVIDO

Se trata de una talla de transición del románico al gótico (siglo XIII). La plástica es muy primitiva, el paño tiene un rico juego de pliegues triangulares. Los pies muy planos se alejan de un arte naturalista. Se aleja del románico y nos introduce en el gótico mediante los símbolos dramáticos de la pasión: corona de soga, llaga del costado y clavo atravesando los pies. Los brazos y el rostro nos llevan al románico o al primer gótico: los brazos apenas soportan el peso del cuerno humano de Cristo, y el rostro, con la mirada serena y hacia lo lejos, nos introduce en un Cristo pensativo, lejano al drama del Calvario.
El Cristo del Olvido

ARTESONADO

La capilla Mayor tiene como bóveda un magnífico artesonado mudéjar que tiene casi cien metros cuadrados, noventa y nueve estrellas, rodeadas cada una de artesones y múltiples formas de fina lacería policromada. Las pechinas son casi planas. Dos racimos de mocávabes en el centro y unos bellos colores en la lacería hacen jugar la vista de quien contempla esta estructura ochavada.





RETABLO DE LOS MÁRTIRES


Es el retablo más antiguo de la Iglesia y pertenece al S. XVI. La parte central del cuerpo de abajo y la virgen del Carmen son añadidos posteriores.

El retablo consta de tres calles perfectamente separadas por exquisitas columnas abalaustradas, típicas del Renacimiento. Los frisos de los entablamentos están decorados con desenfadados querubines. Las pinturas de las tablas captan plenamente la emotividad religiosa. Algunos de los rostros de los santos pintados están realizados con bella factura que nos llevan a influencias italianas. El centro del segundo cuerpo está ocupado por un pintura que refleja el descendimiento de Cristo, mártir de los mártires y, a ambos lados, otras vírgenes mártires: santa Agueda, santa Inés... En el cuadro del Descendimiento y la Virgen desmayada y sostenida por San Juan es digna de admirar. El retablo está coronado por el escudo de Vargas Carvajal, Obispo de Plasencia entre 1524 - 1559. Estas fechas nos hablan, tal vez, de la construcción de este retablo.


PETALO DEL CRISTO DE LA MISERICORDIA


Es un retablo típico del estilo churrigueresco. Se caracteriza por la enorme abundancia ornamental, sus columnas salomónicas contribuyen a dinamizar la arquitectura del retablo.

El Cristo de la Misericordia posee una anatomía de formada para marcar su enorme expresividad dramática. Abunda la sangre y los símbolos del sufrimiento e inclina su cabeza a un lado buscando el ángulo de mirada del devoto fiel.

La Virgen de la Soledad (en la parte superior de este retablo) enlaza con la Virgen de los Cuchillos que realizó Juan de Juni en el S. XVI. Encaja perfectamente en la imagen de devoción popular y procesional. Su rostro muestra un dolor contenido en sí mismo y las manos entrelazadas aumentan el dramatismo de la imagen.


OTROS DATOS DE INTERÉS PARA EL VISITANTE


En el altar de Santa Ana, patrona de Candelario (con bastón de mando por ser alcaldesa de honor) y en la hornacina superior, se puede admirar una talla de San Sebastián que representa a este santo en el momento del martirio: asaetado. Es una talla barroca, muy delicada y con gran expresividad.

Retablo de la Virgen del Rosario o Candelaria. Se celebra su fiesta el dos de Febrero. El niño, sostenido por la Virgen en un clavo, es ofrecido por ésta el día de la Candelaria. Los relieves del banco del Retablo son de la misma época, representan a distintos apóstoles: Santiago el Mayor, San Pablo, San Andrés... San Jorge. Son muy toscos pero con un bello colorido.

La puerta antigua de la sacristía y el arco del altar de Santa Ana nos hablan de los elementos más antiguos en la construcción de este templo. Debajo de la tribuna se encuentra el Cristo yacente. Es una talla barroca, articulada, es decir, en algún momento este Cristo estaba clavado en la cruz y se hacía el descendimiento. Abundan en él los elementos dramáticos de la pasión que quieren motivar el sentimiento religioso en quienes le contemplan.

El púlpito es de cantería, con una fábrica exagonal y con rectángulos interiores que ¡e hacen más ligero. La columna sobre la que se asienta, y en la parte en la que se une al púlpito, son piezas concéntricas enteras. El tornavoz es madera, con la paloma del Espíritu Santo para indicar la autoridad de lo que se predica. Cinco querubines bordean el tornavoz vigilando el espacio sagrado y está rematado por un niño, que pudiera ser San Juan Bautista, anunciador de Jesucristo.

La Virgen del Sagrario está situada encima de éste. Es una talla del siglo XVI y está trabajada muy toscamente, en las manos y otros detalles se puede observar esto. Presenta al niño en brazos de su madre, los dos están coronados con corona de plata.

El Cristo del Herrerito. Regalado por una familia de Candelario, que lo adquirió en África, para que estuviera en ese lugar. Es de bronce, seguramente una copia, pero tiene referencias a los Cristos clásicos.

Al salir, admire las dos puertas de entrada al templo. Más rica artísticamente la llamada del Castañar que la del Norte.


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